Carmen R. Cabarga, una experimentada abogada, goza ahora más que nunca en su profesión revisando, hora tras hora, los distintos procesos que libra con éxito ante las Cortes de Miami tras una brillante tarea en los altos estrados judiciales.
La encontramos en su bufete de abogados de Hialeah, donde trabaja rodeada de un arrume de libros que sientan cátedra sobre el derecho, en sus distintas ramas, el cual ella conoce a la perfección desde que se graduó en la Escuela de Leyes de la Universidad de Miami con honores.
Es hija de padres cubanos, lo que hace que lleve por dentro con demasiado orgullo estas raíces patrias, que ahora se las inculca a sus dos hijos a quienes les dedica el mayor tiempo de su vida y, en su ratos de ocio, no pierde ninguna clase de tiempo para leerles historias sobre la Cuba republicana.
Nació en Estados Unidos e, irónicamente, de niña hablaba más el español que el inglés, pero dada su suprema inteligencia, al final de su juventud ya dominaba estas dos lenguas con suma perfección lo que le ha permitido avanzar con éxito en su profesión de abogada.
Esta mujer tiene unos dones maravillosos de rectitud, honestidad y disciplina, heredados de un hogar donde aprendió también a valorar los derechos de los demás y a servir a sus semejantes con desinterés y aprecio.
“El derecho funciona sobre sus normas pero, muchas veces, también tanto los jueces como los abogados, deben tener en cuenta el factor humano ya que hay muchas veces que las personas delinquen por diversos factores sin haber sido necesariamente unos avezados criminales o tener un prontuario delictivo”, opinó.
Carmen poseída de esa inteligencia nata ha sabido sortear con éxito sus procesos ante las Cortes gracias a que ella siempre ha tenido muy en claro que lo que prima ante los jueces para tomar una acertada decisión de justicia son las evidencias y la plena prueba.
La doctora Cabarga se concentró mucho, cuando estaba en la Escuela de Leyes de UM, en todos estos aspectos de la justicia y, para ello, recibió un gran entrenamiento que le permitió incluso al inicio de su carrera llegar a la fiscalía de Broward.
“Allí, prácticamente, comencé mi carrera. Fue algo positivo para mi vida profesional porque adquirí una amplia experiencia sobre cómo funciona la justicia en este país. Me adentre aún más en los mecanismos que rigen las leyes“, explicó
Pero las ansias por progresar, que siempre han acompañado a Carmen, la llevaron luego a entrar a un bufete de abogados en Davie, cuando apenas tenía 26 años. “Fue como un regalo muy grande que me dio la vida. Estuve tratando día a día con toda clase de clientes y me fue super bien”, recordó.
La doctora Cabarga, en su cima hacia el éxito, ingresó después a “ Guardianship Program Of County”, donde lidió con ancianos y se destacó, no sólo en labores de defensa, sino en actividades muy humanitarias.
En su brillante hoja de vida también figura que trabajó en el Departamento de Niños y Familia donde adquirió experiencia en casos de defensa doméstica y protección de menores abusados por sus padres y por sus familiares.
Estuvo también trabajando en la Ciudad de Miami donde conoció a la abogada Victoria Méndez con quien estudió Derechos Humanos en una Universidad de Inglaterra lo que le valió aún más para perfeccionar su inglés y otros aspectos relacionados con su vida profesional.
Los alegatos, muy importajes
“Los alegatos, insistió, son muy importantes ante la Corte. De esta manera, lógicamente, el juez no puede rebatir nada. Lo que cuenta es lo que él tiene frente a sí. Hay que tener, en síntesis, un c aso legal bien documentado. Tú tienes que hablar y enfrentar el caso pero en derecho”, recalcó.
“Por eso yo, cuando un cliente viene a mi bufete, lo primero que le pido es que haya evidencias de su caso. Pruebas contundentes. Porque los juicios o las opiniones, en el fondo, no valen ante una Corte. En eso hay que ser muy claros”, opinó.
Carmen defendió en síntesis la operatividad de la justicia en los Estados Unidos. “Siempre esperamos que sea una justicia imparcial. Que sea una justicia ajustada a las normas y a las leyes. Eso es muy importante en el campo judicial”, reiteró.
“Pero, ciertamente, que la justicia ha cambiado en los últimos años. Por eso, yo estoy muy decepcionada con lo que pasó en el caso de los Hermanos al Rescate, donde este país no se preocupó en nada por inculpar a los verdaderos autores materiales e intelectuales de este hecho tan inhumano y cruel”, afirmó.
“Sin embargo pienso que este es el mejor país del mundo que tiene un buen sistema legal que funciona correctamente. Pero, hay casos injustos que ocurren, sobre todo en los llamados Foreclosed, donde los bancos hacen valer su poder y sus derechos contra indefensos ciudadanos”, dijo.
“En el campo de la justicia criminal hay casos no muy claros, relacionados con el aborto, que se han dejado llevar por pensamientos liberales”, recalcó Carmen quien dijo que para ser un buen abogado hay que tener valores como la rectitud, la honestidad y la ética.
Pero la doctora Cabarga, igualmente, defendió la aplicación de la justicia, sin distinción de razas, credo o religiones, porque cuando ha tenido que aplicarse ha caído contra prominentes personajes, como lo estamos viendo ahora con caso de alcaldes y aspirantes políticos involucrados en casos de corrupción.
Igualmente se mostró orgullosa del poder latino en las Cortes a donde han llegado latinos como es el caso de la jueza puertorriqueña Sonia Sotomayor quien ahora mismo ocupa un alto cargo en la Corte Suprema de los Estados Unidos y quien fue nominada para reemplazar a la jueza David Sotuer.
Hija de Esther y Julio Cabarga
La doctora Carmen Cabarga, quien ha dedicado su vida a luchar por salir adelante en el campo judicial, también tiene un gran sueño y es quizás algún día poder llegar a una alta rama judicial como la Corte Suprema de Justicia o la Fiscalía Federal o Estatal.
Está casada felizmente con David Rodríguez de cuya unión hay los niños Lukas David Rodríguez (de 10 años) y Sarah Esther Rodríguez (de 7 años). Son sus padres Julio Cabarga y Esther Cabarga. Su bufete está ubicado en la avenida 20 número 7600 del West de Hialeah.
Le figuran, igualmente, prominentes cargos en Associate Attorney, donde se desempeñó en casos de defensa, al igual que Steel,Hector & Davis, además de Assistant State Attorney y en State Attorney Office For The 17TH Judicial Circuit.
Florida Atlantic University, donde obtuvo un bachelor en Ciencias, al igual que uno de Artes en Miami Dade Community College. Pertenece a la organización “Professional Memberships/Affiliations. Son sus hermanos Arleen Cabarga (maestra) y John David Cabarga, quien funge en Nueva York como “Ambassador For Latin Market”.

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